lunes, 18 de diciembre de 2017

"A reality tour", David Bowie, 2010, ISO/Columbia/Legacy

Quisiera tomar "A reality tour" como punto de partida para hablar de Bowie y "Sister midnight". Es, ciertamente, el único lugar en la discografía oficial donde Bowie interpreta esta canción, aunque en rigor buscando un poco por ahí aparecen ensayos de la gira de 1976 -la del Duque Blanco- y otros tantos momentos de la algo dudosa "Sound + Vision", cuando Bowie incorporaba partes de la canción que nos ocupa en un medley dentro de "Young americans". Por supuesto que la primera versión grabada de "Sister midnight" está en un álbum de Iggy Pop ("el" álbum de Iggy Pop, diría), o sea "The idiot", de 1977 pero grabado en la segunda mitad de 1976, es decir después de la gira del Duque Blanco. De hecho, el consenso en las biografías en uso es que "Sister midnight" fue compuesta por Bowie en torno a un riff de Carlos Alomar (por eso en las versiones de la gira de 1976 la canción adquiere un sonido más similar al de "Golden years" o "Fame" que a lo que luego establecería Iggy como el estándar) y con algunas estrofas escritas por Pop (la primera, al menos, se sabe que habría sido escrita por Bowie). En lo que ha sobrevivido desde aquellos ensayos se escucha a Bowie cantando en un registro agudo, muy distinto al croon siniestro que le impondría Pop; después, en la gira de 2003/2004, recogida en "A reality tour", Bowie parece admitir en los hechos que a la canción sin duda le conviene más ese registro más profundo y lo remeda para su correctísima versión. Y ahí -antes de pasar al siguiente paso de la composición, que nos llevará a 1979- cabe hablar de "A reality tour" y sus versiones: en la estela de "Reality" -un disco correcto, que gana con escuchas sucesivas y contiene un par de lindas canciones, "Days" sin duda entre las mejores, y una maravilla misteriosa, "Bring me the disco king", que es de lo mejor compuesto por el Bowie post ochentas, al menos hasta "Blackstar" y lo mejor de "The next day"- Bowie se presenta como un cantante consumado y un gran intérprete de su enorme legado: todas las del disco son versiones de interés, aunque haya mejores por ahí (la de "Ashes to ashes" es superada por la que suena desde "Live BBC Radio Theatre", cuatro años anterior), y hay que destacar el oportuno reformateo de "Rebel rebel" (hasta la gira "Sound + Vision" inclusive Bowie tocaba el arreglo del single estadounidense, con coros diferentes y una amtmósfera más bien latina en lugar de la obvia referencia a "Satisfaction", de los Stones), las excelentes versiones de "New killer star", "Cactus", "All the young dudes" y "Be my wife", más la muy bienvenida sorpresa de "Fantastic voyage", el duo con una asombrosa Gail Ann Dorsey en "Under pressure" y la inquietante versión minimalista/acústica de "Loving the alien"; como notas negativas, hay que decir que "Reality" -justamente- suena muy inferior al álbum y que el cierre con canciones de la era de Ziggy parece algo así como una concesión a la imagen más elemental de la carrera de Bowie, para colmo no apoyada en versiones de especial interés: suenan cansadas, adultas, demasiado adultas.
¿Volvemos a "Sister midnight"? Después de la correcta -como casi todo lo del disco- versión de "A reality tour" (y eso es lo que pasa con este álbum en vivo: nada sorprende más allá de la selección, de la inclusión de algunas canciones como regalo a los fans más hardcore; todo está hecho con cierto espíritu complaciente que, en última instancia, hace del álbum una escucha imprescindible para los fans porque, y solo por esto, Bowie pone sobre la mesa todo lo que ha aprendido sobre interpretación musical, lo cual no es decir poco pero, convengamos, Bowie nunca se trató sólo de música, y eso es lo que hay acá: música maravillosamente bien tocada, y nada más; y no la habría sino hasta "Blackstar") queda buscar más atrás, y ahí aparece "Sister midnight" con otro título ("Red money "), otra letra y un arreglo ligeramente diferente en "Lodger". Es decir: al comienzo mismo de la era europea, cuando Bowie quería librarse de America con el Duque Blanco, fue concebida "Sister midnight"; y al final, en un disco más neoyorquino que berlinés (el más raro de la llamada trilogía: toma los recursos de los instrumentales de "Low" y "Heroes" y, para mayor extrañeza, los arroja a un contexto pop), la pieza reaparece. Y en la letra acaso una clave: "Project cancelled" ("se cancela el proyecto"). ¿Cuánto se ha especulado sobre esto y cuánto se especulará? ¿El proyecto remite a la colaboración con Eno, ya en claro desgaste para la época de "Lodger"? ¿O al experimento artístico que siguió a "Station to station" e incluyó los tres discos con Eno pero también a "The idiot" y "Lust for life", de/con Iggy Pop? Después vendría "Scary monsters (and super creeps)", un álbum en el que es fácil ver tanto un ímpetu más pop como un compendio de lo aprendido en los tres precedentes: pop de vanguardia, digamos, pop como no hay en parte alguna. ¿Es radicalmente "otra cosa", tanto como para pensar que en 1979 fue cancelado un "proyecto" y por tanto lo que vino después difiere tremendamente? Quién sabe. Lo cierto es que Bowie jamás tocó en vivo "Red money", porque quizá no era necesario repetir una y otra vez lo que el final de "Lodger" dejaba claro: que se había terminado una fase (no en vano otra de sus canciones habla de hacer las valijas y "move on") y que esa fase había sido iniciada por aquella colaboración con Alomar y Pop. Pero, por supuesto, tratándose de Bowie, cuando se cree que hay un misterio toda explicación parece insuficiente: siempre queda un resabio de extrañeza.

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