lunes, 18 de diciembre de 2017

"L'apocalypse des animaux", Vangelis, 1973, Polydor

Si bien es imposible no detenerse (y disfrutarlas) en las bellísimas melodías de "La petite fille de la mer" y "La mort du loup", con su simplísima perfección tan característica de Vangelis -e incluso en un momento tan temprano de 1973 o mejor 1970, su fecha de grabación, cuando el compositor griego todavía integraba el grupo prog Aphrodite's Child-, acaso el mayor interés de "L'apocalypse des animaux", notorio en ambas piezas pero acaso más en las impresionantes "La mer recommencée" y "Création du monde", esté en el delicado (y pionero) trabajo en atmósferas instrumentales y todo eso que después sería conocido como "ambient" gracias a las buenas artes de Brian Eno. Las dos piezas recién mencionadas son aún más mínimas en cuanto a melodía y casi (subrayo el "casi") podría pensarse que entrarían perfectamente en la serie "Ambient" de Eno; en todo caso, se trata por supuesto de piezas expresivas, deliberadas, "compuestas", y no de sistemas generativos (como los loops de "Music for airports" o los tratamientos de "The plateaux of mirror" y "Day of radiance"), pero cualquiera de ellas llena el espacio y el tiempo con una sutileza de detalles sobrecogedora. Al carecer de un eje melódico tan claro como el de "La petite fille de la mer" (no en vano una de las piezas más pop de Vangelis y en ese sentido una precursora de obras maestras como "Hymne", de 1979, o la más intensa "Pulstar", de 1976, y, acaso, aunque es más minimalista en su enfoque melódico, "To the unknown man", de 1977) estas piezas progresan con una narrativa extraña y un potencial cinemático enorme, lo cual no es de extrañarse, ya que "L'apocalypse des animaux" fue concebido como la banda sonora para un documental (que Vangelis no había visto al momento de componer y del que sólo conocía su tema básico relacionado con la naturaleza y el reino animal). Pero hay más: cuando son las melodías lo que está en el primer plano, el trabajo más atmosférico o ambient se mantiene, y es en última instancia lo que hace que haya algo más que lindas melodías tarareables en este álbum (y en Vangelis en general); de hecho, el mundo sonoro de "La petite fille de la mer", por "debajo" de la melodía, es de alguna manera oscuro y siniestro, en contraposición a la belleza luminosa de la línea melódica, y en este contraste opera la maravilla sonora de la pieza.

1 comentario:

  1. Este Album forma parte de mis primeros recuerdos,...cuando tenía unos 3 años , allá en 1978, solian poner este disco de forma ininterrumpida por megafonía como música de fondo en el aereopuerto del Prat, años despues descucbrí de que album se trataba,...aún recuerdo la luz entrando por gigantescos ventanales mientras sonaba "Creation du monde"...

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